15.1.10

Silencio







La cumpleañera debe ser muy buena en matemáticas y geografía pues viste esa ropa de adolescente que ella no sabe odiará dentro de tres años.
Su abuela la acompaña, junto a su tía de crianza y su mamá. El resto son invitados fuera de foco, incansables, antiborrachos.
Ya quiere olvidar este cumpleaños. Esta noche que, aunque vacacional, es la peor.
"Ayayayy cómo me duele...", dice la canción en el bar y la mamá va a la caja y paga la cuenta.
No se van de inmediato, siguen un rato más en la mesa, terminando el hielo de sus whiskys pero comienzan a quejarse de la hora.
- Me perdí la novela -dice una.
- "Y nada más me tomé 3 palos" -piensa otro.
A la cumpleañera le quedó matemáticas ese año.


Al otro día ya tenía 14 años.
Pensaba que hay un par de cosas, como tres, como cinco, como seis, como varias, en las que siempre me equivoco.
Desvanecida ilusión que respiró realidad.
Silencio y ella cree que es madura, no sabe si es juvenil pero es una alterada.
Desconfiada.


Buscar el silencio no logra ser sólo cerrar la boca, hay una paradójica manera de hacer mucho ruido mientras los labios no se separan. De esa manera me quiero alejar.
El gesto dedica y exige tanta fuerza y pensamiento que largos momentos de ego concentrado frente al espejo no logran dejarme de hacer pensar en el gesto que debo tener en el rostro mientras tecleo estas palabras.






5 comentarios:

Gustavo dijo...

De capi tada...
genial

Pati Sulbarán dijo...

¿Cuándo escribiste esto? Está muy bello.

Pati

Kafkiana dijo...

Hola! he entrado de casualidad, visto, leído, comido, masticado y absorbido tu blog y me ha quedado un regustito gratificante. Pasaré más a menudo. Un saludo desde ésta mi celda norteña y fría!

Jaime Garvett dijo...

salud muchachos, gracias por la pasada...

ilijoe dijo...

Ja! Encarné la escena una y 18 veces, antes de cumplir años en otro lugar fuera de mi nativa Venezuela. Relato criollito, colorido, bien contado :)

Lindo blog... Saludos desde Buenos Aires