16.1.09

Agradecimientos


Estoy cansado de que le des las gracias. Es como acostumbrarse a pedir perdón, ya uno no lo siente. Tus gracias son una fiebre amarilla que se descarga por internet, que se descarga en tu blog y que sigue siendo parte de tu parafernalia mostruosa.

Practicas frente al espejo tu cara de agradecimiento. Maltratas sin embargo al gran Agradecido con tus vicios, mentiras y el tiempo que pasa y las nubes que se dejan de mover cuando tu decides, al fin, respirar aire fresco.

Has abrazado árboles y mareado has visto como el monje se acerca a ti y te ayuda, con el sonido de su vómito, a que tu descargues tus malegrías y desengaños. Tu fétida risa ahora me ahoga en un mar de amor, tu amor es ahora un perdón de esos que me he acostumbrado a pedir, igual que tu, te doy las gracias por siempre escribir, cantar, usar las drogas que usas, dejarte crecer el cabello y nuevamente, no olvidarte de darle siempre las gracias a ella.

1 comentario:

yayo dijo...

"Es como acostumbrarse a pedir perdón, ya uno no lo siente."
tienes razon